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Arar

Dedicarse a prepararnos o cambiarnos nosotros mismos, o bien cambiar una situación; abrir el camino para un mayor crecimiento; usar la experiencia pasada para el crecimiento futuro. Arado: medio para arar; sexualidad masculina en su movimiento hacia la paternidad, es decir, sembrar las semillas.

Ver ploughing

Árboles

El árbol representa la estructura viva de nuestro yo interior. Sus raíces señalan la conexión entre nuestro cuerpo físico y la tierra; su tronco, la forma en que dirigimos las energías de nuestro ser; crecimiento, sexualidad, pensamiento, emoción.

Las ramas son las habilidades, direcciones y numerosas facetas que desarrollamos en la vida, varias y a la vez conectadas con el proceso vital común de nuestro ser. También puede simbolizar nuevo crecimiento, etapas de la vida y la muerte, con sus hojas y brotes de primavera, y luego las hojas que caen.

La copa del árbol o los extremos de las ramas son nuestras aspiraciones, la punta vulnerable de nuestro crecimiento personal y realización espiritual.

Las hojas pueden representar nuestra vida personal, que puede desprenderse del árbol de la vida (morir), pero lo que le dio vida sigue existiendo. El árbol es nuestra vida entera, el impulso evolutivo que nos impulsa en la existencia y el crecimiento. Expresa la fuerza o proceso detrás de todas las demás formas de vida, pero visto como se expresa en nuestra existencia personal.

Algunos viejos manuscritos muestran el dibujo de un hombre tendido en el suelo, cuyo pene crece en forma de árbol con frutos, aves y quizá personajes bajo su sombra protectora. Esto ilustra cómo nuestra energía vital personal puede ramificarse a partir de los impulsos básicos, para convertirse en creatividad, fecundidad, algo dado a otros. También puede representar la espina dorsal y los diferentes niveles de la experiencia humana: física, sensual, sexual, apetitos, emociones, relaciones, comunicación, pensamiento, conciencia.

Ejemplo: “Tenía unos ocho años cuando experimenté este sueño. Estaba sentado en un gran jardín. Creo que había una casa muy grande cerca, nuestra casa de familia, no la verdadera. Había allí otros miembros de mi familia y también un bebé, varón. Cerca había un árbol de gran tamaño. Trepamos por él, inclusive el bebé, para ver qué había en la cima de !acopa. El bebé se cayó. Bajamos, lo llevamos aun cuarto y lo pusimos sobre una cama. Parecía estar dormido y no se despertó. Más tarde volvimos para verlo, pero no estaba. En su lugar había un pájaro azul. Cuando lo miramos se alejó volando”. (Contado al autor en un programa radial.)                                                                                                                                                                                                                    En este sueño el árbol simboliza el sentido de la vida de la niña que sueña, tal como podría desarrollarse o crecer en el futuro. Trepar al árbol la muestra explorando cómo podría ser crecer. A los ocho años la mayoría de los niños desarrollan inconscientemente una filosofía que les permite encarar las dificultades inherentes al desarrollo de la conciencia de sí mismos, en la que está incluido el conocimiento de la muerte al fin de la vida. La soñante lave como el niño que cae del árbol. La muerte es vista como un pájaro azul que se alejó volando.

Ejemplo: “Volé muy bajo sobre unos arbolitos que empezaban a brotar. Tenían hermosas y suaves hojitas verdes. Yo sabía que era otoño y que las hojas. aparecían ahora porque el verano había sido nublado. Creía que las hojas tendrían tiempo de crecer porque el sol saldría en otoño, y que los árboles no morirían”. (Colin. C.)                                                                                                                                                                                                                                                       Colin experimentó este sueño cuando tenía poco más de cincuenta años, en un momento en que se sentía frustrado por no poder obtener una fuente de ingresos segura y, lo que era más importante, por no sentirse satisfecho con lo logrado en su vida. El vuelo lo muestra contemplando la situación general. El verano feo representaba sus sentimientos porque en los años de su vida en que debía haber producido más habían sido de pobreza, literalmente, y el sol no había brillado sobre sus esfuerzos. Pero se siente más animado porque intuye que su “verano” personal está aún por llegar y que sus muchos esfuerzos, los árboles, no dejarán de ser productivos.

Un bosque: las fuerzas naturales en nuestro propio ser; por lo tanto, nuestra conexión o captación de lo inconsciente; el.crecim lento personal de otros y su relación con nosotros.

Arbol muerto: forma de vida pasada; algo que estuvo lleno de vida para nosotros en el pasado pero ahora está muerto; pariente muerto.

Arbol caído: sentido de amenaza ala identidad, pérdida de un familiar.

Árbol de Navidad, otras coníferas: aspecto eterno de nuestra experiencia transitoria.

Hombre o animal colgado de un árbol: sacrificio personal, muerte de alguna parte del yo para que se reanude el crecimiento, muerte de ladependencia para que surja la independencia; el dolor y las luchas, el sentidode crucifixión que tiene lugar en el proceso de crecer.

Roble: resistencia, masculinidad.

Arbol en flor: fertilidad; feminidad.

Ver el Yo; segundo ejemplo en esposa; quinto ejemplo en volar. Ver también individuación.

Ver tree y the sacred tree in dreams and myths

Arco iris

Expectativa de cosas mejores para el futuro; ilusión; conciencia de la belleza y el valor de la vida en medio de dificultades.

Ver rainbow

Arder

Emociones ardientes; liberación de emociones o de energía.

Ver fuego.

Ver burning

Arena

Faltade seguridad; paso del tiempo; faltade emoción o alimento.

Ver desierto.

Ver sand

Arena Anfiteatro

Foco de atención, capacidad mental de reunir un volumen inimaginable de expétfencia y de datos asociados cuando se considera algo, zona de conflicto.

Ver teatro.

Ver arena amphitheatre

Arenas movedizas

Sentimientos de inseguridad; emociones que nos quitan la confianza o sentido de nuestro valor y capacidad.

Ver quicksand

Armadura

Rigidez emocional é intelectual que adoptamos para protegernos del dolor; puede representar la rigidez muscular que bloquea la libre expresión de la sexualidad y los sentimientos.

Ver shield

Armas

Armas de fliego, cohetes, cuchillas, lanzas, etc., representan nuestro deseo de herir a alguien o bien, cuando nos disparan o nos hieren en el sueño, cómo hemos internalizado nuestra propia agresión, o heridas pasadas, o el temor de que nos hieran. Si disparamos a alguien o lo atacamos con un arma blanca o algo semejante, necesitamos considerar en qué parte de nosotros estamos volcando la agresión. Si matamos o herimos a una persona identificable: podemos estar cobijando el deseo de matar o herir a esa persona, aunque sólo sea en cuanto a su reputación. Todas las armas pueden representar el impulso sexual masculino o la sexualidad agresiva.

Armas ineficaces: sentimientos de inferioridad.

Herramienta de trabajo usada como arma: nuestra habilidad o autoridad vuelta contra nosotros mismos o contra otros, como podría ser el caso de un médico que recibiese favores sexuales aprovechando su posición.

Ver riña; ataque; guerra.

Ver weapons

Arnés

Dirigir nuestra energía o potencial; control; restricción.

Ver harness

Arquetipos

Si bien la palabra arquetipo tiene una larga historia, Carl Jung la empleó para expresar algo que había observado en los sueños humanos. Afirmaba que los arquetipos son una tendencia o predisposición instintiva en el inconsciente humano a representar ciertos motivos o temas. Así como nuestra necesidad instintiva de reproducirnos puede manifestarse en el plano consciente como fantaseos sexuales, los arquetipos pueden aparecer como determinado sueño, fantasía o tema para un relato. Y así como cada individuo animal no crea sus propios instintos, tampoco nosotros creamos nuestra propia estructura colectiva de ideas. La influencia que tienen estos arquetipos sobre nuestro ser consciente es variada. En parte son de sostén, como lo son los instintos en el animal.

Algunas culturas antiguas erigieron un panteón de dioses y diosas, muchos de ellos expresiones de temas arquetípicos, como la muerte, el renacer y la feminidad. Un perro pastor tiene en sí mismo, inconscientemente, la propensión a conducir animales cuando se lo indican. Por medio del culto de los dioses es posible que los antiguos hayan hecho uso de reservas semejantes de fuerza y de curación. Sin estos auxilios el individuo podría haber hallado tal vez difícil encarar el hecho de que la muerte los espera al final de su vida, o de aceptar la aparición de la sexualidad en su vida al alcanzar lapubertad. El sueño de una joven que sufre de anorexia la representa cortándose las mamas con unas tijeras. En este caso los rasgos sexuales y los impulsos en plena aparición le resultan inaceptables. Quizá se corta las mamas no comiendo, impidiendo con ello que madure su cuerpo. En el pasado se le habría recomendado que diese ofrendas a una diosa, colocándola así junto a un poder subconsciente de adaptarse y madurar.

Algunos de estos patrones de conducta arquetípicos, como el territorialismo y la identidad de grupo, se ocultan con toda certezadetrás de mucho de lo que ocurre en la guerra y es necesario llevar a una conciencia más clara de la influencia que ejercen. Sin embargo, conviene actuar con prudencia cuando aceptamos la descripción de Jung de los arquetipos. En años más recientes, gracias a la considerable ampliación del acceso al inconsciente por parte de la psiquiatría mediante drogas tales como el ácido lisérgico, contamos con una información mucho más amplia de las imágenes del inconsciente. Es posible que ciertos aspectos sintetizadores de la mente produzcan imágenes representativas de sectores inmensos de experiencia colectiva, como por ejemplo la Madre Mística o Madona cuando representa la experiencia colectiva de nuestra madre.

Cualquiera que sea la explicación de estos temas arquetípicos, son importantes por ilustrar cómo nosotros como individuos, y colectivamente como seres humanos, hemos podido desarrollar nuestro sentido consciente de identidad en medio de las enormes fuerzas del inconsciente, la colectividad y las presiones externas. A continuación incluimos algunos símbolos arquetípicos comunes y las imágenes asociadas a ellos.

ARQUETIPOS:

arquetipo de la sombra

arquetipo del yo

arquetipo de la gran madre

arquetipo de hero/heroina

arquetipo del padre

arquetipo de diablo

arquetipo de muerte y renacimiento

arquetipo cristo

arquetipo animus

arquetipo anima

Ver archetypes y links to archetypes

Arquetipo Anima

La hembra contenida en el macho, representada como una mujer en el sueño de un hombre. Físicamente un hombre es predominantemente masculino, pero además tiene pezones y elabora ciertas hormonas femeninas. En el aspecto psicológico, podemos expresar sólo parte de nuestro potencial en lavida cotidiana. En un hombre el lado más sensitivo y afectuoso puede ser objeto de poca expresión. Aparte de ello algunas funciones, como la intuición y la creatividad inconsciente, pueden ser mantenidas en estado latente. Estas características subyacentes son representadas por la mujer en los sueños de los hombres. En general cabe afirmar que la mujer representa las emociones del hombre, su cualidad de protector y padre solícito. Contiene asimismo una expresión de su complejo de sentimientos hacia la mujer, logrados como experiencia en su mayor parte de su madre —o falta de madre—, pero también la síntesis de todos sus contactos femeninos. Así, todo el campo de su experiencia con respecto a la mujer puede representarse mediante la imagen femenina en su sueño, que permite acceder a dicho campo.

Buena relación con la mujer o matrimonio con ella: muestra al hombre integrando sus propias emociones, sensibilidad e intuición reales. Esto lo hace más entero, equilibrando sus cualidades exteriores masculinas. Muestra luego al hombre encarando la experiencia de su madre de una forma curativa. Entonces resulta posible tener una relación realista con una mujer de verdad. Aparece, en fin, el sentido de conexión entre su ser consciente y lo que intuye como vida; o bien, según las palabras de Buckminster Fuller, el universo. Ver La Gran Madre en esta sección.

Estar en conflicto con la mujer, o no poder entablar un verdadero contacto físico grato con ella: sugiere dificultad en encarar lo que puede haber sido una experiencia dolorosa o amenazadora con su madre. Esto puede llevarlo a convertirse en un hombre intelectual pero emocionalmente estéril, o bien a ser poseído en forma negativa por los rasgos femeninos, volverse emocionalmente inestable, pedante e ilógico. Las relaciones concretas con las mujeres serán difíciles. La verdadera unión, sea afectiva o bien íntima con una mujer, resulta amenazadora porque acerca al dolor o al temor relacionado con la madre. La unión sexual será posible, pero no en un sentido estrecho desde el punto de vista afectivo. Ver mujer.

Ver Arquetipos

Ver archetype of the anima

Arquetipo Animus

El macho dentro de la hembra, expresado como un hombre en los sueños de una mujer. Físicamente la mujer es predominantemente femenina, pero además posee un clítoris y produce ciertas hormonas masculinas. Desde el punto de vista psicológico podemos expresar sólo parte de nuestro potencial en la vida cotidiana. En una mujer, el aspecto intelectual y socialmente sugestivo de su personalidad puede ser objeto de una expresión menor. Aparte de ello, ciertos rasgos como la innovación y el pensamiento racional creativo pueden mantenerse latentes. Estas características secundarias se manifiestan como el hombre en los sueños de las mujeres. En general podemos decir que el hombre representa el poder mental y social de la mujer, su capacidad de actuar creativamente en “el mundo”. Contiene además una expresión de su complejo de sentimientos frente a los hombres, formados como experiencia en su mayor parte desde su relación, o falta de relación, con su padre, pero también una síntesis de todos sus contactos con hombres. Es así como la totalidad del campo de su experiencia con respecto al hombre puede representarse en el hombre que aparece en su sueño, el cual es accesible mediante la imagen.

Buena relación con el hombre o bien casarse con él: muestra a la mujer integrando su propia capacidad de ser independiente y eficaz en términos exteriormente activos. Esto la hace más entera y establece un equilibrio con sus cualidades “femeninas”. La mujer aparece asimismo como dueña de una capacidad de encarar la experiencia de su padre en términos curativos, puede desde aquí tener una relación realista con un hombre de verdad. Existe, por último, un sentido de conexión entre su ser consciente y lo que intuye como el mundo “comercial”. Ver padre en esta sección.

Estar en conflicto con el hombre, o ser incapaz de establecer un contacto físico agradable con él: sugiere dificultades en encarar lo que puede haber sido una experiencia con el padre dolorosa o amenazadora. Esto puede ser origen de una incapacidad de formular juicios claros y de falta de decisión en aspectos alejados de los valores afectivos. Tendencia a aceptar normas colectivas o sociales establecidas hace largo ,tiempo sin cuestionarlas, a actitudes familiares o generales inaplicables dentro de situaciones actuales, y a “razonamientos” que en realidad surgen de emociones relacionadas con las normas familiares y sociales mencionadas. Las relaciones concretas con los hombres serán difíciles o bien encaradas como un deber. La unión con un hombre o la relación íntima son amenazadoras porque acercan a la mujer a los conflictos y al dolor relacionados con el padre. Las relaciones sexuales pueden ser posibles, pero carecerán de una íntima afectividad. Ver hombre.

Ver Arquetipos

Ver archetype of the animus

Arquetipo Cristo

Si bien suele verse en general a Cristo como una figura histórica, en los sueños nunca aparece bajo este aspecto. Es un proceso de gran poder en el inconsciente humano. En Occidente damos a este proceso el nombre de Cristo, pero el proceso o arquetipo es universal y tiene diferentes nombres en las diversas culturas. Representado a veces en los sueños como un pez o como un hombre de gran tamaño, en general el Cristo es una expresión del potencial del soñante, lo que éste puede hacer de su vida. Además pinta lo que podría calificarse como un sentido de las fuerzas de simbiosis o de actividad cooperativa operantes en la vida humana y el cosmos. Existen por lo menos cuatro aspectos de Cristo, tal como aparece en los sueños.

El Cristo de la catequesis o Cristo de la Iglesia: representa las normas sociales, la moral generalmente aceptada y las reglas sociales. Este Cristo aparece porque la Iglesia tiende a representar valores tradicionales y también tiene la intención de presionar a la gente para que viva estos valores. El soñante puede tener una relación infantil con este Cristo o bien, si intenta ser responsable de sí mismo, entrar en conflicto con él. Algunos hallan que este Cristo tiene un papel castrador en su vida y huyen horrorizados. En realidad este aspecto de adoctrinamiento social puede dar como resultado una carga tan grande de culpa y represión que a su vez crea inválidos psíquicos. El intento de hacer siempre “lo que corresponde” puede conducirnos al punto en que “no podemos decir ‘no’ a un vaso de agua sin sufrir un acceso de angustia”. Dos de las grandes fuerzas que empujan al alma humana o a la psiquis son la presión social, como por ejemplo las normas morales, y las presiones biológicas, como el impulso sexual. Hay individuos que libran una lucha durante toda su vida contra una u otras. El criminal, en el plano social, y el asceta luchan respectivamente contra cada una.

El Cristo ideal: proceso psicológico que nos lleva a no hacernos responsables de nuestros propios ideales elevados; nuestra nostalgia del bien; nuestros poderosos impulsos contra lo que vemos como malo en el mundo. Esto influye en nosotros para que esperemos una señal de Cristo en nuestro sueño con el fin de obtener autoridad, o vencer la ansiedad asociada con tal impulso. Deseamos que Dios nos indique que actuemos de determinada manera porque no deseamos ser responsables por nosotros mismos. Ejemplo: “Me encontraba frente a un castillo. Estaba cerrado y guardado por soldados con armaduras. Cuando me pregunté cómo entrar, se me ocurrió que si me vestía y actuaba como un soldado me permitirían entrar. Tuve éxito, y una vez adentro Cristo vino a mi encuentro y dijo que me tenía reservada una tarea importante”. (Sonia.) El secreto celosamente guardado es el propio impulso de Sonia de llevar a cabo alguna obra socialmente creativa. No quiere reconocer el impulso como propio. Es más fácil decir: “Cristo me mandó hacer esto”. De este modo evita un contacto directo con la oposición.

El Cristo no oficial: “Arreciaba una violenta batalla con muchos disparos. Inmediatamente caí y me hice el muerto. No estaba herido en lo más mínimo, pero no quería correr riesgo alguno en esta lucha. Mientras estaba tendido allí, vi acercarse caminando hacia mí a un hombre alto, uniformado y de aspecto vigoroso. No dio señal alguna de temor ante los disparos y sin hacer ruido se arrodilló junto a mí. Imaginaba que era Cristo, pero me confundía que fuese un soldado. Apoyó una mano en mi espalda y poco a poco fue desplazando los dedos bajo el caparazón de un animal grande, semejante a un molusco,que yo ignoraba haber tenido adherido como un parásito. Sentí que me lo arrancaba, pero sus tentáculos seguían aferrándome hasta el pecho. Seguidamente me ayudó a sentarme y me dijo cómo podía separar esos tentáculos y de esa manera curarme”. (Peter.)

Peter tenía una enfermedad psicosomática que lo debilitaba cuando tenía este sueño y que le causaba dolor donde se extendían los tentáculos. El caparazón es su defensa contra el hecho de sentir sus propios males y conflictos interiores. El sueño lo muestra tomando contacto con una fuerza que no teme este campo interior de batalla y conflictos, y que puede mostrarle formas de curar problemas humanos reales. El proceso de curación se basa en la acción consciente del sonante, no en la de Cristo, lo cual sugiere que el soñante asume la responsabilidad de su propia situación. Peter comprendió que había estado evitando su propio campo interior de batalla, pero consideraba haber descubierto una fuerza que respaldaría sus esfuerzos por encontrar curación. En efecto, hizo frente a sus conflictos y consiguió superar sus males. Los conflictos de Peter implicaban el amor por sus hijos y su sexualidad. Este Cristo es nuestra vida sin pecado; el torrente de la sexualidad cargada de amor; la fuerza para derribar las reglas sociales porque nos infunde el amor por la vida. No le preocupan las balas, la muerte, el mal o el bien, por tener un sentido integral de la propia existencia y de su propia honradez y un lugar en la eternidad.

El Cristo integral o cósmico: “Soy un periodista que informa sobre el retorno de Cristo. Se lo espera en un gran vapor con ruedas que navega por un ancho río. Me siento escéptico y veo a sus discípulos y seguidores congregarse en la popa del barco. Llega el gurú, vestido con prendas blancas muy simples. Tiene un pelo largo y barba de color rojizo y una cara bondadosa y llena de sabiduría. Empieza a tocar un ritmo sencillo sobre unatabla o tambor indio. El tema va convirtiéndose en una compleja mezcla de ritmos orquestales a medida que todos participan. Comprendo entonces que esCristo y me siento sobrecogido de respeto mientras trato de cumplir mi parte en la música. Marco el ritmo con mi lapicera y descubro que soy torpe. Llega hasta mí una botella o un abrelatas desde la dirección de Cristo. Intento un ritmo suplementario, una pequeña parte de la gran música universal”. (Lester 5.)

Cada uno de nosotros tiene un sentido de conexión con el todo, con el cosmos. Podemos tener poca conciencia de este sentido, nuestro escepticismo puede negarlo, como lo hacía Lester. Sin embargo, el descubrirlo puede enriquecer el resto de nuestra naturaleza. Está acompañado por el descubrimiento de que tomamos parte en ese drama de inimaginable grandeza que es la vida. Confiere un sentido, cualquiera que sea el estado de nuestro cuerpo, enfermo o sano, de que tenemos algo que hace insignificante todo defecto o virtud del cuerpo. No suprimirá todas las dificultades de la vida, pero será un buen compañero en el camino. En los sueños y en la religión Cristo es representado también como hijo de Dios o del cosmos. Este aspecto de Cristo es cósmico, de más allá de la Tierra. Se trata de un proceso del cosmos intuido por el inconsciente y se presenta bajo la imagen de Cristo o de otras figuras en diferentes religiones. Es posible que haya un proceso innato en los seres humanos relacionado con el amor y la simbiosis, del cual adquirió conciencia la humanidad en un momento particular del desarrollo de esta conciencia. La toma de conciencia se expresa en lo que conocemos como el Jesús histórico. Ver religión y sueños; arquetipo del Yo.

Ver arquetipos.

Ver archetype of christ

Arquetipo de Muerte y Renacimiento

Los símbolos de la muerte o del temor a la muerte pueden ser el crepúsculo, anochecer, un río atravesado o caer al río; un esqueleto, perros furiosos, sueño, anestésico, lápidas, cementerio, negrura, o algo negro, as de espadas, espejo caído, reloj detenido, diente extraído, abismo, viento frío, hojas que caen, una planta marchita, árbol herido por un rayo, ataúd, respiraciones agitadas, animal muerto en una zanja, cadáver en descomposición, subterráneo, fondo del mar, el vacío.

El más allá de la muerte es algo conjetural, pero el arquetipo de muerte que consideramos aquí no se refiere completamente ala muerte física. Es resultado de nuestra observación de la muerte en otros, nuestra concepción de ella derivada de nuestra cultura y nuestras impresiones; los sentimientos generados en torno de nuestras experiencias y pensamientos; nuestros esfuerzos por manejar nuestro propio envejecimiento y nuestra marcha hacia la muerte, además del material que las capas más profundas de nuestro. inconsciente liberan en relación con ella. Tiene que ver con nuestro sentido de existencia personal consciente y con la forma de encarar la perspectiva de su desintegración.

A menos que alcancemos la aceptación de lo que se oculta detrás de las alucinantes imágenes de la muerte percibidas en nuestros sueños, no lograremos vivir en forma completa y valerosa; nos tortura demasiado la muerte que acecha en las sombras de la ofensa y lo desconocido. Las imágenes de la muerte y las emociones asociadas con ella encerradas durante años en nuestro interior pueden tener una influencia negativa sobre nuestra salud. Aceptar implica el coraje de sentir las emociones de temor o estremecimiento y descubrir que son lo que son, emociones. Decididamente no son la muerte, sino los sentimientos sobre ella. Las diferencias existentes en los dos ejemplos que siguen ilustran cómo se elude y cómo se encara. Ejemplo: “De modo que para llegar al dormitorio tenía que saltar sobre esta brecha. No llegué al lado opuesto, sino que caí en el fondo. Recuerdo luego que estaba flotando. Miré hacia abajo y me vi tendida de bruces con los brazos extendidos y de repente comprendí que estaba muerta. Estaba tan asustada que me desperté. Tenía los sentimientos de temor de morir, pero no me dolía nada”. (Cath.)

Ejemplo: “De repente me encontré en una enorme caverna subterránea de muchos metros de altura e igualmente ancha. Había dos estatuas, ambas relacionadas con la muerte. El recinto entero me sobrecogió con una sensación de decadencia y de muerte desnuda, oscuridad, interior de la tierra, el fin. Lancé un grito en la tétrica caverna. ‘Muerte, ¿dónde está tu ponzoña?”Sepulcro, ¿dónde está tu victoria?’ De inmediato tuve la sensación de ser una conciencia incorpórea. Sabía que esto era lo que ocurría en la muerte. Perdí mi temor y mi sensación de decadencia desapareció”. (Andrew.)

Si resumimos estos y muchos otros sueños, no son sólo las imágenes acumuladas de la muerte, sino también la pérdidadel cuerpo y del poder y la identidad lo que provoca tanto temor. La experiencia humana tiene dos antípodas. En un extremo se concentra la conciencia de uno mismo y su autodeterminación. En la otra hay sólo vacío confuso y sin identidad. Es una circunstancia extraña que hasta cierto punto experimentemos diariamente las dos, la primera en nuestro estado de vigilia y la segunda cuando dormimos. Con todo, encarar la segundaen estado consciente encierra todos los horrores de la muerte y la pérdida. Es importante encararla, sin embargo, sobre todo durante l a segunda mitad de la vida.

Los símbolos del renacimiento son la cueva, un huevo, la primavera, el árbol, la cruz, el alba, surgir del mar, la serpiente, el pájaro, la semilla cuando emerge de la tierra o del excremento, el brote verde que aparece en una rama marchita, el Ave Fénix, la llama, una perla, el útero. Renacer es tan difícil de afrontar como morir. Encierra no solamente los recuerdos de las luchas y dificultades de nuestro propio nacimiento y desarrollo físico, sino además el desafío de convertirse en el futuro desconocido, la posibilidad sombría, lo nuevo. El sueño de Andrew en la caverna subterránea es un ejemplo de renacimiento positivo. Luego de sentir que es una conciencia incorpórea sale de la caverna y se encuentra cerca de un árbol. Ejemplo: “Un tremendo sacudón de poder entró en mí desde el árbol. Vi que habíamos llegado a un lugar donde una hilera de árboles muy juntos entre sí y de unos cien metros de extensión formaban un leve semicírculo en la cima de una elevación. Los árboles tenían un gran poder espiritual y formaban parte de un templo sagrado. Había allí dos seres espirituales, un antiquísimo Ser de la Tierra y Cristo”. (Andrew.)

El siguiente sueño es típico del encuentro con recuerdos de nacimiento físico. Como cabe observar, la experiencia es de tal intensidad que provoca un temblor físico. Ejemplo: “Todo lo que puedo ver del lugar en el que entro es un espacio estrecho en &cual se percibe una luz. Mas inmediatamente después de entrar comprendo que he cometido un error, ya que se me arrastra rápidamente en la oscuridad por un túnel estrecho. Siento dolor al ser arrastrado y oigo el ruido de fuertes golpes que me asustan, pero aunque son fuertes, parecen brotar de mi cabeza. Me siento aterrorizado y sin aliento y me alivia mucho despertarme antes de llegar al final del túnel. La verdad es que mientras escribo esto estoy temblando”.

Ver Arquetipos

Ver archetype of death y archetype of rebirth

Arquetipo de Diablo

Habitualmente representa impulsos naturales reprimidos, en articular sentimientos sexuales. Si bien es posible expresar el aspecto físico de la sexualidad, al mismo tiempo podemos reprimir el anhelo y las emociones afines de ternura. Es lo que no ha sido vivido por nosotros. La palabra diablo en inglés, devil, podría leerse, en sentido invertido y darnos el equivalente de “vivido” pero al revés, algo así como una negación de la vida. La lucha contra la autoridad paterna es en sí una fuerza a menudo representada como el diablo. Si cambiamos nuestro código de conducta, sea éste o no aceptado por nuestros padres, podemos vernos frente al diablo porque liberamos una zona del propio ser hasta ese momento no vivida. Como Pan: lo mismo, salvo que Pan significa sumergirse y entregarse a los impulsos naturales.

Ver Arquetipos

Ver archetype of the devil

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