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Cicatriz

Influencias que aún perduran de una herida del pasado.

Ver scar

Ciclón

Emociones frente a las cuales nos sentimos impotentes y que pueden volverse obsesivas.

Ver tormenta; viento.

Ver cyclone

Cielo

Sentimientos compensatorios frente a las dificultades de la vida; intuición respecto de la vida después de la muerte; renunciar a la vida; encarar nuestros conceptos religiosos; nuestro propio sentido de armonía o integración. Ver mención del cielo y el infierno en sueños como guía espiritual.

La mente; nuestro potencial. Escenas de los sueños como un cielo que se abre y por el cual aparecen personas u objetos, o cosas amenazadoras que caen del cielo, son descripciones gráficas de la forma repentina en que surge de la nada un nuevo pensamiento o punto de vista, o cuando sin motivo aparente surgen “del aire” ideas cargadas de ansiedad o depresión. Flotar, volar en el cielo: evitar la ansiedad, refugiarse en soñar despiertos o en fantasear; adquirir una conciencia más amplia de una situación; explorar un potencial.

Ver volar, espacio.

Ver sky y heaven

Cielo raso

Límite de ideas o conciencia.

Ver ceiling

Ciénaga

Sentimientos que socavan nuestra confianza y bienestar; podría expresar sentimientos frente a una relación, tal vez con nuestra madre.

Ver hundirse.

Ver swamp

Ciencia y sueños

En 1937, mediante el uso del electroencefalograma, EEG, que mide diminutos impulsos eléctricos del cerebro, Loomis y sus colaboradores descubrieron que la forma de las ondas cerebrales cambia con el comienzo del sueño. El paso siguiente en la comprensión del tema fue dado cuando Aserinsky y Kleitman hallaron los rápidos movimientos del ojo, REM, en 1953. En 1957 se relacionaron los REM con los sueños. Esto definió para el sueño dos diferentes estados observables, el REM, y el N REM, sin movimientos rápidos del ojo. Dentro del segundo tipo se identificaron tres etapas diferentes. Se las define por los distintos esquemas de actividad eléctrica en el cerebro. Se las mide por la altura (amplitud) de las ondas cerebrales y por la frecuencia del movimiento hacia arriba y hacia abajo. Existen además cambios eléctricos registrados en los músculos (medidos por medio de un electromiógrafo) y en el movimiento del globo del ojo (medido por medio de un electrooculógrafo).

En el sujeto despierto la altura es baja y la frecuencia, rápida. A medida que nos aflojamos antes de dormirnos el EEG se desplaza hacia lo que se denomina ondas “alfa”, con 8 a 12 ciclos por segundo. La etapa uno del sueño es la transición desde el estado soñoliento del alfa al sueño, en el cual se registran ondas “theta”, de 3 a 7 ciclos por segundo. En esta primera etapa experimentamos imágenes e ideas al azar. Esto dura unos diez minutos; le sigue la etapa dos, en la que aparecen “husos de sueño” con 12 a 14 ciclos por segundo en el EEG. Estos duran de 1/2 a 2 segundos, y le siguen complejos K, es decir, ondas lentas y largas en el EEG.

Aproximadamente la mitad de nuestro período de sueño transcurre en esta segunda etapa. Se alcanza el sueño profundo cuando nuestro cerebro exhibe ondas delta, con 1/2 a 2 ciclos por segundo. Al cabo de aproximadamente una hora y media de habernos sumido en el sueño profundo se registra un cambio apasionante.

Volvemos al nivel dos y se registran los REM. De repente la mente se encuentra alerta y activa, aunque el sujeto esté dormido y sea difícil despertarlo. Se ha llamado a este nivel sueño paradójico a causa de este hecho. La actividad muscular voluntaria queda suprimida y el cuerpo está esencialmente paralizado. Morrison ha señalado que si bien el cerebro está trasmitiendo mensajes completos de actividad muscular, éstos quedan habitualmente suprimidos por una zona del cerebro. Sin embargo, se registran acciones breves, como rápidas sacudidas del globo del ojo, estremecimientos musculares, cambios en el tamaño de la pupila, contracciones en el oído medio y erección del pene. Es posible que se produzca idéntica excitación en la vagina. Además se registran “tormentas” automáticas durante las cuales se observan grandes cambios erráticos en los latidos cardíacos, la presión sanguínea, la velocidad de la respiración y en otras funciones automáticas del sistema nervioso. Son los cambios que acompañan nuestros sueños.

Si durmiésemos ocho horas, el cuadro típico sería pasar al sueño delta, permanecer en esta etapa de unos setenta a noventa minutos, luego volveríamos a la etapa dos y soñaríamos unos cinco minutos. Volvemos luego al sueño delta, permanecernos allí unos cinco minutos y pasamos otra vez al nivel dos, pero sin soñar, y seguidamente al nivel tres. El retorno siguiente al nivel dos es más prolongado, de cercade una hora, con un período de soñar que dura unos 19 minutos y también un breve período de retorno al estado de vigilia. Hay un solo período corto de regreso al sueño de la etapa tres que tiene lugar luego de casi cuatro horas después de dormirnos. Pasado ese punto permanecemos en un sueño de nivel dos, con tres o cuatro períodos de sueño de duración creciente y retornos a períodos cortos de despertarse. El promedio de cambio de posición del cuerpo es de una vez cada quince minutos.

1.         Al sufrir 205 horas de privación de sueño cuatro varones sanos mostraron varios cambios fisiológicos y psicológicos. Entre ellos cabe mencionar el dolor de cabeza, falta de concentración, alucinaciones, pérdida de memoria, temblor y, en algunos, paranoia. En todos los casos una noche de sueño restableció el funcionamiento normal.

2.         Una de cada diez personas que se quejan de somnolencia durante el día sufre de apnea durante el sueño, es decir paros de la respiración.

3.         Una condición llamada narcolepsia hace que el paciente se duerma en momentos inesperados, mientras hace el amor, camina, juega al tenis o trabaja.

4.         A medida que envejecemos es habitual dormir menos. En especial nuestros REM disminuyen notablemente.

Ver science sleep and dreams

Científico

Mente racional creadora; curiosidad intelectual; en algunos soñantes temor frente a personas racionales y con espíritu crítico, o temor de contemplarnos a nosotros mismos con actitud analítica.

Ver scientist

Cierre relámpago

Conexión con otros; nuestra capacidad de “abrirnos” o “cerrarnos” frente a otros.

Ver zip

Cigarro Cigarillo

Masculinidad, pene.

Cigarillo; ansiedad o liberación de ella; dependencia; sentimiento de necesitar un apoyo o ayuda para afrontar el estrés; puede estar asociado con sentimientos alrededor del cáncer.

Ver cigar cigarette

Cine

Nuestra propia imagen. Ver teatro.

Ver cinema y film

Cirugía

Nuestra salud emocional o física. Someterse a cirugía: sentir que alguien “lo agarró”, que alguien se metió bajo su piel; cambios difíciles pero curativos en nuestra persona; sentimientos frente a la cirugía, si la operación es inminente.

Ver surgery

Cita

Recuerdo de algo que nuestro inconsciente siente que estamos por tener, o bien algo que debemos encarar.

Ver appointment

Ciudad Población

Relación individual con la sociedad; sentido comunitario; ámbito mental y emocional en el cual vivimos; en ciertos sueños, trabajo y oportunidades.

Ciudad natal: lugar donde nacimos. Forma de vida que nos es familiar; manera habitual de actuar.

Ciudad extraña: lo nuevo; actitudes o estilo de vida distintos. Solo en una ciudad: sentirse aislado y sin contactos.

En una ciudad desierta: actitudes o estilo de vida anticuados.

Perdido en una ciudad: sentirse inseguro en cuanto a su propio lugar o dirección en la sociedad.

Ver city

Clavo

Fijación; poder de retención, sexualidad masculina.

Clavo en el cuerpo: conciencia unida en forma dolorosa con la realidad física.

Ver nail

Clima

Situaciones externas cambiantes o respuesta interior a las situaciones; nuestros estados de ánimo y emociones.

Ver lluvia, inundación; nubes, nieve; trueno.

Ver weather

Coche fúnebre

Sentimientos sobre la muerte; advertencia sobre el tiempo que nos queda de vida. Funeral.

Ver funeral

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